Mientras una buena parte de la política tradicional está dedicada a comprar votos pagando a quienes respalden sus candidatos a Cámara y Senado, una peligrosa amenaza sigue creciendo y estrechando sus lazos en su intento de apoderase de la Presidencia de la República: las Farc y sus “disidencias”, el ELN, Gustavo Petro y su principal aliado, Nicolás Maduro. Esta amenaza está integrada de nefastos personajes populistas, asociaciones políticas de izquierda radical y grupos narco-terroristas que trabajan sin descanso por llevarnos al socialismo y arruinar nuestra patria como hicieron en Venezuela.

Los colombianos no podemos seguir cayendo en la trampa de los malos gobiernos y ante un escenario en que las Farc cuentan con candidato a la Presidencia de la República (Timochenko), el ELN presiona al Estado para llegar a un mal acuerdo de paz y líderes populistas como Petro lideran encuestas, se hace necesario entender que el éxodo de venezolanos no es gratuito.

Hacia finales de los 90 Hugo Chávez subió al poder prometiendo cambios en beneficio de los más humildes. Desde entonces modificó la Constitución cuantas veces quiso, alteró el modelo económico venezolano y terminó por convertir uno de los países más ricos de América, en uno de los más pobres del mundo. Una situación trágica que pese a la muerte de Chávez, continuo con Maduro y el chavismo hasta hoy.

En Colombia tenemos que unirnos para detener la avanzada de la izquierda radical y socialista, que con discursos que promueven la “inclusión”, fomentan el odio entre clases y nos polarizan, alejan al país de proyectos políticos viables que podrían sacarnos del agujero en el que Santos nos metió.

Por tanto, el camino a seguir es una gran alianza entre Iván Duque, Marta Lucía Ramírez, Alejandro Ordóñez, Germán Vargas Lleras y otros líderes de orden nacional, que permita ganar la Presidencia y así generar tranquilidad sobre el presente y el futuro de nuestro país, liderando propuestas viables que beneficien a la ciudadanía y nuestros sectores productivos.

Este año un Presidente y un congreso ojala renovado, deberán unir al país contra el crimen, la corrupción y el desempleo aprovechando el inicio de un nuevo periodo de gobierno.

@ChriGarces

Publicado: febrero 16 de 2018 tomado de:  https://losirreverentes.com/la-amenaza-farc-eln-petro-y-maduro-unidos/

En Colombia no bajó el índice de policías y militares asesinados producto del acuerdo de La Habana, lo que sucedió fue que el Gobierno Santos tomó la decisión de no enfrentar la producción de coca protegida por las guerrillas y bandas criminales. En la actualidad los uniformados temen actuar por las consecuencias legales existentes, la falta de respaldo por parte del Ejecutivo y la persecución judicial que busca debilitar, sancionar y desprestigiar a los garantes del orden.

La paz de Santos resultó ser una farsa y los hechos acontecidos en los últimos días en la costa Atlántica así lo demuestran. Hechos en los que murieron valientes policías a manos de sanguinarios terroristas que sin ninguna vergüenza admitieron ser los artífices de los atentados que llevaron a la suspensión de los diálogos con el Eln.

Una organización guerrillera que motivada por los incentivos perversos del Gobierno Nacional, entendió –al igual que las Farc-, que asesinando, extorsionando y secuestrando obtienen más provecho de la negociación con el Estado que demostrando auténtica voluntad de paz. No es casual que desde 2015 el número de tierras sembradas en coca se disparara en Colombia, las redes de microtráfico se hayan multiplicado y la subversión empoderado.

Tanto la Policía Nacional como las Fuerzas Armadas se hallan limitadas para combatir al delito y las consecuencias inmediatas son EVIDENTES. No todos los frentes de las Farc se desmovilizaron, muchos se convirtieron en “disidencias” y los espacios que dejaron aquellos que volvieron a la vida civil ya fueron ocupados por personas nuevas que entraron a fortalecer las Bacrim, el Eln y la subversión en general.

Tenemos que ponerle un alto a los bandidos que creen que por la vía armada van a conseguir lo que con política les resulta imposible: votos. Es necesario suspender los diálogos de paz con el Eln indefinidamente y reajustar los acuerdos de La Habana por respeto a las víctimas de las guerrillas durante el conflicto armado.

Se requiere que el próximo Gobierno de Colombia retome la mano dura contra el narcotráfico, el contrabando y el terrorismo. Necesitamos de una Fuerza Pública que pase del estado de indefensión total, a uno de respaldo por parte del Estado y la ciudadanía. Urge que policías y militares puedan enfrentar al crimen organizado para detener los constantes asesinatos de líderes sociales, uniformados y ciudadanos.

@ChriGarces

Publicado: febrero 2 de 2018 tomado de:  https://losirreverentes.com/cual-paz-quedamos-igual//

Esta semana un joven compatriota residente en la ciudad de New York (EE.UU.), encontró al salir del subterráneo a la ex Ministra de Educación Gina Parody. Acto seguido le preguntó de manera respetuosa por qué no se ha presentado ante la Fiscalía General de la Nación en Colombia, pese a las 3 citaciones pendientes con el ente acusador. A lo que Parody respondió: “yo no tengo que ir a ningún interrogatorio”.

Desde hace dos meses la Fiscalía espera que la exministra Parody y la exministra de Transporte Cecilia Álvarez, se presenten en el País para explicar cuál fue su participación en el caso Odebrecht tras presuntas irregularidades en la construcción de la vía Ocaña – Gamarra, que en 2014 –según integrantes de Centro Democrático-, permitió que Odebrecht y sus socios ganasen $670.000 millones de pesos adicionales a lo acordado en el contrato inicial. Además la Fiscalía investiga si la familia de Parody se benefició de las irregularidades con la de un tramo de la Ruta del Sol II que Álvarez habría ordenado a través de una resolución del Ministerio de Transporte. Se presume que la ampliación permitió incorporar dos peajes a la vía mencionada beneficiando a familiares de la exministra de Educación, con la que Álvarez sostiene una relación sentimental ¿no tenían que declararse impedidas?
Lamentable que el Gobierno Nacional no muestre interés en que sus ex Ministras den la cara a la justicia, más cuando el presidente Santos afirmó tiempo atrás que Gina Parody y Cecilia Álvarez eran mujeres “impolutas”; ¿Por qué no dar la cara a las autoridades?

Los representantes legales de Parody y Álvarez calificaron de “acoso” el que un ciudadano preocupado hiciese una pregunta de interés público, demostrando que la ciudadanía siempre encontrará resistencia “del régimen” cuando luchen contra los malos comportamientos o la corrupción pero también encontraran apoyo en personas que de verdad nos interesamos por denunciar irregularidades y defender el Estado. Como reflejó esta mi Tweet del día 20 de septiembre que decía: “colombiano patriota solicita a GINA PARODY presentarse ante nuestra justicia en vez de estar cómoda en New York”, que al día de hoy cuenta con más de 3.128 retweets y 2.546 likes. La acción de un ciudadano patriota demostró que el pueblo colombiano está dispuesto a defender los recursos públicos y que con acciones individuales pequeñas podemos cambiar el rumbo de nuestra Colombia si nos unimos todos.

Acabemos con esa doble moral que permite que en restaurantes, clubes sociales, vuelos nacionales e internacionales –entre otros ejemplos-, nos veamos obligados a convivir con personas que le deben cuentas a la justicia. Parody y Álvarez no pueden excusarse en que quieren que las “interroguen” por medios electrónicos –para no presentarse presencialmente en la Fiscalía-, cuando TODOS sabemos que cuentan con los recursos para comprar un pasaje a Colombia.

Debemos exigir que las exministras den la cara a los colombianos y aclaren las acusaciones en su contra o les caiga todo el peso de la Ley.

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